domingo, 6 de mayo de 2012

CICLO DE FORMACIÓN EN MUNICIPIO JIMENEZ / ANDRES ELOY BLANCO

MUNICIPIO JIMENEZ

MUNICIPIO ANDRES ELOY BLANCO


La Coordinación de Recursos para la Enseñanza y el Aprendizaje, estuvo presente durante los días del 26 al 30 de Marzo del año 2.012; en las Instalaciones del Liceo Bolivariano "PASTOR CORTES VASQUEZ" de Quibor;  en esta oportunidad nos acompañaron dos municipios Andrés Eloy Blanco y Jiménez, se puntar con la presencia de 97 participantes en su primer día; durante la semana se pudo trabajar con el PLAN NACIONAL REVOLUCIONARIO DE LECTURA Y LECTURA "TEORÍA Y PRACTICA", se realizaron varias estrategias de trabajo para estimular y motivar a los estudiantes  para el amor a la lectura...  además de Narración Oral, allí los participantes  contaron cuentos, anécdotas, mitos leyendas, entre otras tertulia de vivencia en el contexto; durante la Fotografía y Cámara con Intensión pusieron en práctica las teorías recibidas acorde con los elementos existente en el entorno.  

En el Dialogo de Saberes con Periódicos Escolares en sus tres formatos los presentes lograron realizar diferentes modelos de periódicos, entre los artesanales, murales y digitales. 

La Red Audiovisual Educativa permitió entregar sus conocimientos en cuanto a Radio, Vocalización, Guionismo, y Micros allí se logro grabar las producciones poniendo en práctica lo aprendido en teorías...

Este tipo de estrategia de trasladarse a cada uno de los Municipios ha permitido conocer de cerca las actividades que viene desarrollando los diferentes planteles existentes y que se desconocen en la Zona Educativa, tenemos potencial humano, además de producciones inéditas hechas por los estudiantes.

ALGUNAS EVIDENCIAS





































































jueves, 3 de mayo de 2012

10 DE MAYO NACIMIENTO DE ARMANDO REVERON



                   Armando Reverón, el creador de fórmulas cromáticas avanzadas, nació en Caracas el 10 de Mayo de 1889, en el seno de una familia acomodada. Creció en un hogar sin grandes afectos y lleno de problemas familiares. La incompatibilidad de caracteres de sus padres, lo llevaron a vivir a Valencia en casa de una familia amiga.- Es posible que estos trastornos del núcleo familiar hayan influido, tiempo después, en su espíritu. Permaneció en Valencia hasta los 15 años. Ya en esta época las formas y los colores atraían poderosamente su atención. Su vocación artística tenía eco en un hermano de su madre, quien lo alentó y ayudó en sus comienzos. En 1904 regresó a Caracas para inscribirse en la Escuela de Bellas Artes. Ese tiempo se caracteriza por la transición que experimentaba la pintura venezolano. El impresionismo, muy en voga en Europa, empezaba a influir las tendencias pictóricas venezolanas. Reverón tuvo, también, su período impresionista, pero sólo fue un puente hasta encontrar su propia expresión.
 En 1911 se presenta a un Concurso de Pintura en donde obtiene la calificación de sobresaliente. A consecuencia de este éxito organiza su primera exposición en la Escuela de Música y Declamación en donde se inicia su consagración como pintor. Después de este triunfo parte a Europa y se inscribe en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, en 1911. Después de un año de estudios, regresa a Caracas. La influencia recibida durante ese año en España le hace mucho bien. Asimila las técnicas imperantes en el viejo mundo y se convierte en un profundo admirador de los artistas españoles de la época. Un segundo viaje a España lo lleva a ingresar a la Academia de Bellos Artes San Fernando, de Madrid. A principios del siglo el panorama pictórico español estaba dominado por un grupo de artistas que se rebelaban contra la pintura académica. Reverón fue partícipe de esta inquietud, que reveló, tiempo después, en algunas de sus obras. Estudió las obras de Goya, el Greco y Zurbarán. Este último tuvo ascendiente en algunas de sus obras. Durante su estada en España recibió una invitación para ir a París, en donde permaneció una breve temporada. En 1915 regresa definitivamente a su patria.
La vida privada del artista estuvo estrechamente ligada a su obra. De carácter variado, a veces hermético a veces comunicativo, tenía tendencia a caer en estados melancólicos. Desde muy joven sufrió perturbaciones mentales que alteró, en algunas épocas, la continuidad de su producción. Su médico psiquiatra – el Dr. J. M. Báez Finol- dijo de él: “Reverón siempre fue un esquizofrénico”. Consideraba que la fiebre tifoidea que el artista padeció en Valencia en 1912 y la muerte de su madre, acaecida en 1943, fueron los episodios más determinantes de su perturbación mental.
En sus primeros lienzos se nota una marcada predilección por los ambientes de misterio y fantasía atribuidos al contacto con Goya y Zuloaga. A su regreso de la Península, su pintura adquiere un carácter sombrío con tonalidades fuertes y oscuras. Ya en Venezuela, toma contacto con el ruso Ferdinandov, acuarelista, y Mützner, impresionista rumano. Ambos pintores lo influyeron notablemente. Con Ferdinandov vivió breve tiempo en Punta de Mulatos. El impresionismo se hace notorio en su época azul o puntillista, que es cuando empieza a desaparecer la influencia española. Se ha llamado época azul por ser este color el predominante en sus lienzos. Se puede decir que este periodo comenzó, más o menos, en 1919 y terminó en 1923.
El período azul fue el más breve de todos. La obra predominante es “la Cueva”. De esta etapa podemos mencionar: “Figura bajo un uvero”, “La Trinitaria” y “Fiesta en Caraballeda”.
Al finalizar 1917, Reverón se establece en La Guaira en el local del Colegio “Santos Michelena”. Se ganaba la vida dando clases particulares. Alfredo Boulton, en su libro “La Obra de Armando Reverón”, dice: “Era un hombre quieto, más bien taciturno y hermético, con cierta dificultad de expresión; de poca sociabilidad. Durante el tiempo que estuvo en La Guaira hizo apuntes al carboncillo y fue poca su obra al óleo”.
En 1918 conoció a Juanita Ríos, quien fue su modelo, su compañera y luego su esposa. Muchos de los desnudos, pintados en Macuto, fueron hechos a Juanita.
En 1921 Reverón se radica en Macuto. Es el periodo en que una nueva interpretación de la luz se hace presente. Construyó su rústica vivienda a la sombra de los cocotales, los almendros y las uvas de la playa. Al trasladarse a Macuto su vida cambió. Estuvo lleno de excentricidades, reflejo de su personalidad cada vez más esquizofrénica Se dedicó a una serie de experimentos con la luz tropical. A tal punto, que llegó un momento en que eliminó toda clase de colorido, conservando tan sólo para sus armonías el sepia de sus lienzos de tela basta y el blanco.
La teoría que desarrolló del complicado problema visual en relación al color y a la luz, fue revolucionaria, no sólo en el ámbito nacional, sino mundial. Estudió a fondo el fenómeno cromático, llegando a la conclusión que sólo la luz valía.
De 1923 a 1924 fue un período de transición en su trabajo Pictórico. En 1925 – 1926 se inicia su época blanca que fue de gran aporte a la pintura mundial. Es el más importante y característico de su producción, y en el cual evolucionó totalmente la teoría del valor de la Luz Tropical y aportó un nuevo concepto de la acción alteradora que ejerce en los colores la intensidad luminosa. Este período es explicado por A. Boulton, como sigue: “búsqueda de una nueva síntesis que correspondía a planteamientos muy concretos sobre la fuerza y el valor expresivo de la Luz. Este periodo se vio caracterizado por el sometimiento de las formas, los volúmenes y los colores, al color blanco”.
Desde 1929 su pintura se hace más densa y directa adquiriendo un sello personal. El periodo blanco concluyó hacía 1934 – 1935. En 1936 se inicia su época sepia en el cual utilizaba el propio color sepia de la tela en su estado casi virgen.
Aparecen, aquí, varias gamas de tierras y su producción adquiere importancia por la manera de aplicar la pasta. Muy representativo de esta época es su cuadro “Cocoteros”. Usaba con frecuencia los tonos amarillos, anaranjados y ocres, como se aprecia en sus desnudos. El periodo sepia dio una nueva dimensión al paisaje del Litoral. Eliminó, por completo, los azules de las sombras. Este periodo, el más largo de todos, termina en 1949. Los años de este periodo marcan cierta preferencia por la figura humana. Estas tonalidades le acompañan hasta sus últimas obras. Los cuadros de esta época tienen gran vigor y seguridad.
Alfredo Boulton, que lo conoció, cuenta en su libro, que Armando Reverón tenía una manera muy especial de pintar. “Gesticulaba con movimientos rápidos, nerviosos, impulsivos”. Su cuerpo entero mantenía el ritmo de sus rápidos pensamientos y sugerencias. “Envestía el lienzo como ante la presencia de un toro. Apretaba fuertemente su cintura y tapaba sus oídos para aislarse del ruido exterior. Pintaba desnudo de la cintura hacia arriba”.
La técnica del empaste en la obra de Reverón es un proceso que merece párrafo aparte. Pasó por diferentes etapas. Antes de 1934 utilizó dos maneras muy diferentes de empastes. La primera se caracterizó por su espesor y por un trazado pequeño, nervioso, agresivo. Del empaste diluido de “Marina”, pasó al toque puntillista de “figura bajo un Uvero”. A partir de 1934 su pincelada adquirió un sentido especial. Después de 1940 sus pincelas fueron más directos, incisivas. “Después de la década del 40, dice Boulton, su rasgo se hizo más rudo. Esto se debió, acaso a la sequedad que el artista le daba a la materia colorante, hasta el punto de llegar a perder totalmente su jugosidad plástica, la cual le condujo, casi fatalmente, a utilizar en sus últimas tiempos tizas, carboncillos y pasteles”.
n 1945 es internado en el Sanatorio del Dr. Báez. Estuvo inactivo cerco de dos años. Del Sanatorio regresa a Macuto y entra ya en la etapa final de su producción. En 1948 Utiliza tizas y lápices de colores. Este mismo año expone en el Taller Libre de Arte. Otra exposición de su período blanco es presentada en el Ateneo de Caracas.
En 1951 se presenta una exposición de sus obras en el Hogar Americano. En 1952 su estado mental es inquietante. Su producción baja y su calidad artístico empieza a resentirse.
En 1953 Armando Reverón recibe el Premio Nacional de Pintura en el Salón Oficial Anual de Arte Venezolano. Más los premios “Federico Brandt” y “Jhon Boulton”.
El mismo año es internado, ya definitivamente, en el Sanatorio Son Jorge, en donde muere de una embolia cerebral el 18 de septiembre de 1954. Al año siguiente de su muerte se organiza una exposición retrospectiva de su obra en el Museo de Bellos Artes. Fue una muestra de 399 obras realizadas entre los años 1910 y 1954. Una selección, realizada de estas obras, se llevó a Estados Unidos. Fueron 55 obras que se presentaron en el Instituto de Arte Contemporáneo de Boston en diciembre de 1955 y que se clausuró en octubre de 1956 en la Galería de Arte Corcoran de Washington. En 1960 se instituye la Bienal “Armando Reverón”.
Durante los ocho meses que pasó en el Sanatorio, antes de morir, su sensibilidad no le abandonó. Hasta el momento de su muerte gozó de pleno dominio de sus facultades artísticas. Doce fueron los cuadros que realizó en el Sanatorio. Sus modelos eran los propios enfermos, las enfermeras o los jardines del hospital. Uno de sus últimos cuadros, que pertenece al Museo de Bellas Artes se llamó “Paisaje”.
Armando Reverón no dejó escuela ni seguidores. Su estilo se alejó siempre de la rutina, del conformismo. Creó la expresión.
Era personalista hasta en el modo de utilizar el pincel. El problema luz-color fue vital en su vida. Su dibujo es recio y sólido. Su obra es variada en calidad; de gran sinfonía plástica en cada período, alcanzando siempre una alta creatividad.
La pintura de Reverón es realista, intensa. Nunca tuvo contrastes estridentes. En sus cuadros se encuentra mesura en el color y armonía fría.
Reverón marcó una época. No sólo en vida fue personalista, sino que, después de muerto, lo ha seguido siendo. El hecho de no dejar seguidores, le imprime una condición especial a su obra. Su estilo fue único y seguirá intacto a través de la historia de la Pintura Venezolana.
Se escogió el día del nacimiento de este importante pintor venezolano como el DIA DEL ARTISTA PLASTICO.

16 DE MAYO NACIMIENTO DE ARTURO ÚSLAR PIETRI


                 Arturo Uslar Pietri, uno de los más brillantes representantes de la Generación del 28, nació en Caracas el 16 de Mayo de 1906.
Su infancia y juventud transcurren en el marco histórico y político de la dictadura del General Juan Vicente Gómez.
Su primera escuela fue el Colegio de los Padres franceses en Caracas, donde permanece hasta 1915. Luego vivió varios años en Maracay, Edo. Aragua, región que según su propia confesión dejó “una influencia preponderante en mi versión de la naturaleza”.
A los 15 años comenzó sus estudios de Bachillerato en el Liceo San José de Los Teques.
Desde joven demostró sus inquietudes intelectuales leyendo obras de Salgari, Julio Verne, Alejandro Dumas y los grandes maestros del momento hispanoamericano: Rubén Darío, José Enrique Rodó.
Durante los años que anteceden a la Primera Guerra Mundial comienza a sentirse en Venezuela las influencias de la llamada literatura de vanguardia. Se manifiestan cambios de actitud ante la creación artística y Arturo Uslar Pietri va a ser uno de los abanderados al publicar su primer libro de cuentos “Barrabás y Otros relatos” y “con este libro inaugura el proceso de la vanguardia en la prosa narrativa” de Venezuela.
A los 23 años alcanza el título de Doctor en Ciencias Políticas en la Universidad Central de Caracas. Para esta época (1929) comienza a viajar por todo el mundo: Francia, Bélgica, Inglaterra, Suiza, España, Italia, Marruecos, Egipto, Palestina, Siria y El Líbano.
En París entra en contacto con “las corrientes surrealistas” y “madura nuevas técnicas narrativas”En Madrid publica “Las Lanzas Coloradas” en 1931, novela que había escrito “en una Primavera en París”. El escritor tiene 25 años y ya se consagra como novelista y “hace caminar a la novela venezolana por un rumbo diferente al regionalismo imperante”.
Regresa a su Patria en 1934. Uno de sus cuentos más notables “Lluvia” gana el Primer Premio de un Concurso patrocinado por la Revista “Elite”. Se hace Profesor en la Universidad en la Cátedra de Economía Política.
Un nuevo libro de cuentos: Red; publica en 1936. Dos años después ocupo el cargo de Ministro de Educación en el régimen del General Eleazar López Contreras. Durante el gobierno del General Isaías Medina Angarita, que se inicia en 1941, Arturo Uslar Pietri es uno de los principales colaboradores Y va a desempeñar cargos importantes como Ministro de Hacienda y el de Relaciones Interiores.
A partir de 1945 Uslar Pietri se retira de la Política debido a un golpe militar que derroca al gobierno de Medina. Es víctima de la persecución política del momento y se refugia en los Estados Unidos.
Actúa como Profesor de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Columbia y se dedica a continuar su creación literaria. Publica su segunda novela histórica “El Camino del Dorado” el año de 1947.
En Nueva York permanece 4 años. Allí publica uno de sus más célebres libros de ensayos “Hombres y Letras de Venezuela” que fue producto de los cursos que impartiera en la Universidad norteña. Al poco tiempo publica otro libro de Ensayos. “De una a otra Venezuela” donde plantea los grandes males de nuestro país.
“Treinta Hombres y sus Sombras” es el tercer libro de cuentos de Uslar Pietri, publicado en Buenos Aires en 1949.
En 1950 retorna a su Patria. Ya es un escritor internacionalmente reconocido como cuentista, novelista y ensayista. Entonces recibe el premio “Arístides Rojas” por su novela “El Camino del Dorado” y dirige el Papel Literario del diario “El Nacional” de Caracas, del cual fue Director (1969 a 1974) y mantiene desde hace más de 50 años su columna semanal «Pizarra».
Uslar Pietri continúa su obra ensayística con tres nuevos libros: “Las Nubes” (1952), “Apuntes para retratos” (1952) y “Tierra Venezolana” (1953). El primero de estos libros le hace obtener el Premio Nacional de Literatura.
En 1955 publica “Breve Historia de la Novela Hispanoamericana” y “Pizarrón”, un libro donde reúne una serie de artículos de prensa. Este mismo año es designado Individuo de Número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales.
Durante varios años dictó una serie de charlas por televisión bajo el título de “Valores Humanos” que ha publicado en varia series, a partir de 1955.
Para 1962 reúne sus obras dramáticas en un volumen con el título de “Teatro” en donde incluye cuatro obras: “El día de Antero Alban”, “La Tebaida”, “La Fuga de Miranda” y “El dios invisible”.
En 1963 es lanzado como candidato a la Presidencia de la República con el lema «Arturo es el Hombre» pero salió derrotado por el Dr. Raúl Leoni. Luego entorno a él se formó el Frente Nacional Democrático (FND), partido que terminó por desaparecer; en 1968 auspició la candidatura presidencial de Miguel Angel Burelli Rivas. En 1976 Arturo Uslar Pietri fue Embajador.
En 1969 publica un conjunto de ensayos bajo el título de “En busca del Nuevo Mundo” donde plantea de nuevo los grandes problemas americanos. En 1973 publica su único libro de poesías conocido: “Manos” dedicado a su esposa Isabel Bravo.
Los últimos años los ha pasado en Venezuela, dedicado a sus labores intelectuales y especialmente como Director del diario “El Nacional”, cargo que desempeñó con acierto hasta 1974. En este mismo año publica dos obras: una titulada: “Veinticinco Ensayos” que viene a ser una antología de otros ya publicados en libros anteriores, y la segunda denominada “La Otra América”, conjunto de ensayos sobre “los pueblos herederos de la colonización española en la actual coyuntura de globalización del destino humano y de las grandes asociaciones supranacionales con el propósito de saber “qué somos y qué podemos llegar a ser” dentro del mundo que han configurado los anglosajones, los germanos y, posteriormente los eslavos y los asiáticos”.
En 1975 edita “El Globo de Colores”, obra que capta las características de los pueblos y sus gentes, como eterno viajero y agudo observador que es dicho escritor.
Interesado, como la mayoría de los intelectuales del continente, en escribir sobre los dictadores de América, publica en 1976 “Oficio de Difuntos” novela donde pretende entre historia y ficción presentar la imagen histórico-política del dictador Juan Vicente Gómez.
En este aspecto de ficcionar sobre los dictadores latinoamericanos el primero que lo inicia es Miguel Angel Asturias con su obra “El Señor Presidente” -1946-, luego le siguen Augusto Roa Bastos con “Yo el Supremo” -1974-, Alejo Carpentier con “El Recurso del Método” -1974-; Gabriel García Márquez con “El Otoño del Patriarca” – 1976 y Arturo Uslar Pietri con “Oficio de Difuntos” -1976.
Sus últimos libros publicados, son: “Educar para Venezuela”, “Samuel Robinson”. El primero es un libro de reflexiones pedagógicas en donde el autor plantea, con ese especial dominio del hecho educativo nacional, una serie de problemas acerca de la crisis educativa venezolana. “Samuel Robinson” (1.981), narra la vida de ese peculiar educador y viajero que fue Don Simón Rodríguez o Samuel Robinson. Novela que al decir del crítico Alexis Márquez Rodríguez es “sin duda la mejor novela de Uslar. Y aún: una de las más depuradas de la lengua castellana de los últimos años”.
En 1991 apareció su novela La visita en el tiempo, con la que obtuvo el premio «Príncipe de Asturias» de ese año. Uslar Pietri es miembro de las Academias de la Lengua, de Ciencias Políticas y Sociales y de la Historia. Entre los numerosos premios que ha recibido destacan el Premio Nacional de Literatura, en dos ocasiones; el «María Moors Cabot», el «Cervantes» de Periodismo; el «Rómulo Gallegos», de Venezuela.
Arturo Uslar Pietri muere en Caracas, el 26 de Febrero de 2001, a los 95 años de edad.